jueves, 4 de octubre de 2012

Artista, siempre artista


A menudo te recuerdo
y deseo ser como el humo del cigarro que sale de mis labios.
Enderezar el rumbo hacia las nubes,
con paso suave pero decidido.
Dejar a mi paso una vista cada vez más diminuta de lo que un día fue mi mundo
y flotar hacia el tuyo.
Como tú tuviste que hacer una vez.
Y, entonces, desaparecer

Encontrarte entre los demás,
rodeado de risas y abrazos de los que ya se fueron.
Verte por fin tocar la guitarra,
cosa que nunca pude hacer
Y escuchar más de tus batallitas

Verte feliz,
como siempre estabas.
Nunca necesitaste mucho para sonreír,
cómo era aquello? Sin dinero y bien pagado.
No se necesitaba nada más que verte cuando la familia se juntaba a tu alrededor
en aquella cena, cada año.

Parecía como si las puertas de la entrada no sólo nos protegieran del frío,
también de los problemas que acechaban en las calles.
Simplemente no iban contigo.
Todo lo que necesitabas estaba dentro de aquella casa
y sonaba a felicidad.

Y sigo fumando
Pero el humo de cada calada no es más que eso
Humo al fin y al cabo, que sale y desaparece

Pero yo siempre sigo

Y qué es de aquello de cómo vas de capital, artista
Ya nadie me llama así,
es algo que quedó conmigo
Tu herencia, podríamos llamarlo
Porque los buenos recuerdos siempre deben permanecer
De eso se trata, de hacer eterno lo que ya pasó

Y tú permaneciste en mí de ese modo
Con esa palabra,
creo que no podrías haberlo hecho mejor

domingo, 23 de septiembre de 2012

Boulevard de los sueños rotos


Bienvenido al boulevard de los sueños rotos, donde la felicidad se sirve en vasos de chupitos, que dicen que así es más fácil emborracharse. Aquí no pedimos un mínimo de edad, tan sólo viejas historias que nunca nos abandonan para poder pintar las paredes de los locales y barnizar las mesas con lágrimas ya derramadas y conocidas.

Aceptamos gente de todo tipo, aquí vienen los que no saben mentir para armarse de valor y contar aquello que por fin quieren decir, pero no se atreven. 

Acogemos las noches de soledad y las embriagamos de la compañía más férrea, mezclada siempre con un poco de alcohol. Que no se diga que no curamos.
Entre copa y copa tenemos misa de domingo, para que Jesús no beba solo. Él viene siempre con sandalias pero en nuestro boulevar se puede andar descalzo, cuanto menos peso, más cómodas serán las ganas de volar. Y no se preocupen, no es el único que resucita al tercer día.

No tenemos aforo limitado, aquí nunca falta espacio para más de un corazón. Enseñamos baile de salón para poder entenderse con las dudas que bailan por las cabezas de los soñadores. Jamás se dan pasos en falso ni se engaña a nadie. No tenemos tejados para no poder tirarnos piedras sobre él. Y si llueve?, preguntan algunos. Pues es evidente, nos mojamos.

Reinan las caladas suaves pero intensas. De las de pulmones anchos y corazones maltrechos. Pero no olvide que este es un lugar pasajero. Aquí vienen los que un día perdieron el alma por el camino, nosotros sólo le damos fuerza para recuperarla. Aunque hay otros, los que olvidaron aquello de la valentía, que se aferraron a las historias del pasado, haciendo del presente su propio olvido.

Si tiene alguna historia parecida, por favor, no sea tímido y entre. Esperamos hacerle la estancia tan corta como agradable. Eso sí, los nuevos pagan la primera ronda. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Noche de verano


Recuerdo que tú querías fumar, 
y yo hablarte, 
para empezar
Tú pensabas que lo tenías todo para ser feliz, 
yo necesitaba alguien como tú para creer
Olvidaste por un momento lo que te rodeaba, 
yo tan sólo quería abrazarte

Y vino el cielo a sentarse entre nosotros 
y puso una estrella en el destello de tu mirada
Y un sueño de luz parpadeó ante tu sonrisa 
pero la realidad llegó como un apagón

Y los en otra vida tal vez, 
en otro momento, 
en otra ocasión,
cubrieron el ambiente

Tú no querías arriesgar, saltar del tren, 
yo no quería coger otro que el que pasó de largo
Y el recuerdo de una noche de verano llenó las sonrisas de todos mis días
O tal vez fue una tarde. 
Las horas pasaban volando cuando tú les ponías caras extrañas
Y el sonido de un ya hablaremos resonó como un cristal rompiéndose

Me decías qe no podía pasar nada 
mientras cruzabas todos los dedos de tus manos
y la nariz te crecía como nunca lo había hecho.

Yo me divertía
encontraba en tu modo de mentir
una inocencia que jamás había visto.

Y en tu mente bailban un tango las ganas de dejarse llevar
y el quién me mandaría a mí,
y yo mientras me empezaba a pregunar a qué sabrían esos besos,
los que nunca te pude dar,
que nunca iban a ser míos.

Entonces, con un pitillo en la mano me dijiste
venga, vámonos fuera 
que la noche es larga.
Pero la brevedad de los minutos conquistó cualquier atisbo de tenerte
y lo improbable se hizo más fuerte según el hielo de los vasos se derretía.

A su modo,
el humo de tu cigarro marcaba mis ganas de ser tuyo.
Ahí lo tenías, en la mano sin atreverte a fumar,
por si acaso perdías la mejor noche de tu vida entre caladas.

Pero no fue esa, 
ni sería la de muchas siguientes,
sin embargo, una extraña fuerza me ataba a ti
aunque el deseo fuera lo único que iba a reinar en aquella noche.

Y, entonces, recordé aquella frase que leí
Y que por fin entiendo a la perfección.

"Y de repente,
la amé tanto como para olvidarme de mí mismo,
de mis autocompasivas desesperaciones
y contentarme pensando en que iba a hacer algo
que a ella le haría realmente feliz".

domingo, 19 de agosto de 2012

Reyes, reinas y verdugos

Perdimos los besos corruptos que se escondían debajo de tus sábanas,
y volvimos a los recuerdos de espigas,
como si el olvido no fuera suficiente dolor.

Acordamos no volver a ser los mismos otra vez.
Aunque siempre pensamos que algo de nosotros perduraría en un siempre jamás
que parece que jamás vaya a regresar.

Y aquí sigo.

Oliendo el alma que dejaste impregnada en el fondo de mi cama,
desde que tu cuerpo ya no se tumba en ella
los mejores versos ya no se escriben.

Decidimos besar otros labios
como si fuera el elixir de la juventud eterna
Sin entender que el único remedio de las penas es saber con quién compartirlas
y no ahogarlas en noches de reinas y de reyes.

Que al final todos somos verdugos.

Así que decidí olvidar lo que aprendí del amor
porque a veces prefiero perderme entre callejones oscuros
con la visita esporádica de camas ajenas
con otras historias que no son las tuyas.

Historias que no duelen.

Prefiero dejar en el recuerdo imborrable que una vez fui quien quería ser
y dejarme embriagar por sueños protegidos de pesadillas.

Y sigo sin olvidar el modo en que mis caricias terminaban en gemidos de tu deseo
Y aquellas noches
en las que arrancarse por bulerías contra las paredes era lo único q nos dejaba satisfechos,
porque lo nuestro era algo más que gritos y orgasmos

porque el sexo de verdad siempre nace cuando el amor lo precede

lunes, 30 de julio de 2012

Tal vez


Pensarás que tu vida será como la has planeado, 
que al final encontrarás aquel trabajo que deseas y ese piso será vuestro hogar,
para siempre
Pensarás que no hay otra persona que te pueda hacer más feliz en esta vida
Aunque te duela
Pensarás que te querrá para siempre, que está hecho para ti
Que formáis uno solo porque de eso se trata
Y tal vez tengas razón
Tal vez.

Pero nunca te quitarás de la cabeza por qué sonríes así cuando me ves
Pensarás más de una vez que los labios de otra vida
a veces no se estancan en el pasado
Y que la memoria tiene vida propia y los recuerdos vuelven cuando menos te lo esperas.
Aunque seas feliz
Y aunque te duela.

Y aquellos inmaduros revolcones volverán a ti como un relámpago en primavera,
como una sonrisa en un entierro.
Como un sombrero sin su dueño.

Será tan de repente que reirás ante tu desajustada memoria
Pero los juegos mágicos de dos enamorados bailarán siempre sobre tu mente
En cualquier momento.

Y me encontrarás entre el gentío como un destello en un día tenebroso
Y me verás al otro lado del espejo
y sentirás los abrazos que un día lo fueron todo
Y volveré a nacer entre tus dudas de hormigón,
las que pensabas que ya no tenías
Porque pensabas que ya no me amabas

Entonces verás en mí la misma sonrisa que nunca he dejado de mostrarte,
porque nunca he sido capaz de olvidarte
Y entre los piojos que saltan de corazón en corazón en el mío se paró uno hace muchos años.
Y parece q no quiere marcharse
Y te darás cuenta de que el tuyo tampoco se había movido,
que sólo estaba asustado

Y te repetirás a ti misma que yo te querré para siempre
Que nunca vas a dejar de quererme
Y entonces sonreirás hacia tus adentros
Porque por fin habremos formado nuestro uno, con nuestros corazones

Y creerás que por fin la vida te sonríe
Pero qué caprichoso es el tiempo
Que una vez en tu vida no irá a tu favor
Y sí al mío
Porque, tal vez,
mis ganas de una vida perfecta mueran entre el avance de sus agujas
Y el olvido habrá hecho en mí un hombre a base de golpes en el pecho
De cicatrices de heridas abiertas
Pero curadas con sal, para que el dolor no vuelva a salir
Y así, tal vez,
Podré acercarme al olvido por última vez 
y ya no recordaré por qué estuve tanto tiempo en él
Y entonces, tal vez y sólo tal vez.
Por fin me sienta libre

miércoles, 4 de julio de 2012

Tango de las vírgenes suicidas


Nos manchamos la piel de sudor barato,
el mismo que dejan los polvos mal hechos
y las prisas por buscarnos.
Nos encontramos en una orgía de putas y vírgenes
porque siempre la más puta una vez fue la más virgen.
Y viceversa.

Me tomaste la mano y yo me vendé los ojos
Y bailamos el tango de las vírgenes suicidas,
por si acaso no recordábamos que los cojos siempre cojean
y que los ciegos nunca pueden ver.
Y por no ver me encontré de espaldas al destino,
señalándome mientras le guiñaba un ojo a tus caderas

Y el flujo de tu sexo en mis dedos,
y el pasado que vuelve,
y el presente que me escupe

Con cada calada del podrido deseo
un corazón maltrecho vomita sangre con astillas como lágrimas
Y el mar que sale de los ojos inundados en forma de pesadilla
Los abro por fin
y otra vez el sudor barato penetra en mi camiseta

Dónde están los putos gallumbos,
dónde está mi alma
que me ha abandonado entre gemidos que parecían olvidados
Entre recuerdos con escarpias,
entre sombras de terceros que piden paso para el baile

Y las máscaras del tiempo se camuflan
Y los pensamientos hablan del ayer,
sin pretéritos,
ni perfectos, ni imperfectos
Sólo carne al fin y al cabo
Sólo sudor, y luego lágrimas

Y el baile que ya no enamora
Porque amar sólo es el principio de la amargura
Y las vírgenes, mientras tanto,
Ahí siguen con su tango

martes, 3 de julio de 2012

Dime tú, Albertito


Seis años de llantos amargos y noches de vacío
Tristes historias recordadas por viejas fotos
un álbum que duele con cada página
Sonrisas de un niño que ya no ríe
O tal vez de un padre,
una madre o un hermano
Qué más da albertito
Si cuando alguien cercano muere 
siempre duele el doble
Pero qué sabrás tú si los tuyos no iban en ese metro
Que eso de la curva solo lo conocías por la leyenda de la niña
la que dijo ten cuidado, ahí me maté yo
Qué tiene eso ahora de leyenda
Y qué de realidad albertito…

II
Dime tú albertito qué ves en aquella curva ahora.
flores frescas q representan 43 muertes que pretendes olvidar.
Por suerte el alma no conoce de silencios
y los gritos de quienes ya no viven 
se escuchan desde las voces de quienes les recuerdan,
Dime tú  albertito si ya no recuerdas el dolor de perder un ser querido
Dime tú si la memoria merece ser olvidada
Si quien se fue merece esa suerte
Dime tú albertito  si esas flores que mañana marchitarán 
serán lo único
que les quede a los familiares.

III
Pregúntales qué se siente cuando un error ajeno,
sea el q sea,
termina con la vida de uno de los tuyos
Pregúntales qué se siente cuando aquellos a quienes votas nunca te hacen caso
Ni cuando te mueres
Ponte en su lugar  albertito, sé que será difícil,
que eres político y todo eso
Que uno
en tu situación
termina olvidándose de los demás
Pero al fin y al cabo eres el presi
El gobernante de los valencianos
Dime tú albertito, contéstame de corazón
Sin cámaras, sin periodistas
y sin interpretaciones
Por qué paquito nunca recibió a las víctimas
Por qué sigues su camino
Dime tú, albertito, que tanto sabes
por qué algunas veces
siempre en las más dolorosas,
la vida quema
las prisas matan
y la muerte alivia.